Análisis · Bancos de reactivos UNAM
Bancos de preguntas de la UNAM: ¿de verdad se repiten los reactivos?
Es de las preguntas más repetidas en los grupos de aspirantes: "¿las preguntas de la UNAM se repiten?". La respuesta corta es que sí, pero no como te la venden en Facebook. Fuimos a ver qué dice la UNAM, qué documentó la prensa durante el fraude de 2026 y qué cambió en los dos últimos exámenes.
"Banco de preguntas UNAM" es una de las búsquedas más frecuentes de cada temporada de admisión, y detrás de ella hay dos preguntas muy distintas. Una es legítima: *¿con qué practico?*. La otra es la que mueve dinero en Facebook, WhatsApp y Telegram: *¿dónde consigo las preguntas que me van a salir?*. La primera tiene respuesta. La segunda es, casi siempre, una estafa —y en 2026 fue, además, la vía más rápida para terminar presentando el examen otra vez—.
Qué es en realidad un banco de reactivos
No es un PDF con el examen del año pasado. Un banco de reactivos es un repositorio de preguntas ya elaboradas, revisadas y probadas, del que después se ensamblan versiones del examen. La UNAM describe en sus propios informes que el diseño de sus instrumentos se sustenta en trabajo colegiado con grupos de académicos que enriquecen los bancos de reactivos para actualizarlos de manera continua, y que cada pregunta pasa por revisión técnica: congruencia con el aprendizaje que se quiere medir y estructura gramatical.
El ciclo completo, que es el estándar en evaluación educativa, se ve así:
- Elaboración. Profesores de la propia Universidad escriben reactivos alineados al temario.
- Revisión técnica. Se depuran ambigüedades, distractores mal construidos y errores de redacción.
- Piloteo. Los reactivos se prueban con sustentantes reales para saber qué tan difíciles son y si discriminan bien entre quien sabe y quien no.
- Ensamble de formas. Con esos reactivos ya caracterizados se arman las versiones del examen, cuidando que todas tengan una dificultad equivalente.
- Análisis posterior. Después de cada aplicación se revisa cómo se comportó cada reactivo; algunos se retiran y otros se reciclan.
El paso 5 es la clave de todo este artículo. Un reactivo que costó trabajo escribir, que ya se piloteó y del que se sabe exactamente qué tan difícil es, es un activo caro. Los bancos de reactivos existen precisamente para reutilizar preguntas. Esa es su razón de ser, no un defecto.
Vale la pena hacer la aritmética, porque es incómoda. El examen en línea se aplicó del 23 de mayo al 10 de junio, en fines de semana distintos y con horarios escalonados: decenas de turnos. Si de verdad cada turno usara reactivos completamente nuevos en cada una de las cinco versiones de cada una de las cuatro áreas, el banco tendría que contener decenas de miles de preguntas piloteadas. Lo más probable —y lo que ocurre en cualquier programa de evaluación a gran escala— es que las versiones compartan reactivos entre sí. Eso no es una acusación: es cómo funciona el ensamble de formas.
La evidencia de que sí se repiten
1. El mercado negro solo tiene sentido si se repiten
Durante la aplicación de 2026 operó un mercado paralelo en grupos privados de WhatsApp, Facebook y Telegram. El modelo, según la reconstrucción de Infobae, era siempre el mismo: un puñado de reactivos gratis como anzuelo y pago para acceder al examen completo. Y funcionaba por una razón muy concreta: al haberse aplicado el examen en fines de semana distintos y en horarios escalonados, quienes presentaron primero filtraron preguntas a quienes presentaban después.
Una investigación de Excélsior documentó la escalera de precios: paquetes de 200 a 1,500 pesos vendidos como preguntas de exámenes anteriores y lecturas resueltas; alrededor de 1,500 pesos por "ayuda en tiempo real" durante la prueba; hasta 4,000 pesos por suplantación de identidad. Infobae reportó grupos que pedían hasta 50,000 pesos con "garantía" de entrar a una carrera específica.
Antes, el estudiante todavía tenía que memorizar cientos de preguntas; ahora, con los grupos de Telegram, la ayuda puede ocurrir en tiempo real.
Esa frase es del consultor educativo Luis Ángel Maciel, y dice dos cosas a la vez. La nueva es obvia: la trampa se volvió instantánea. La vieja es la que nos interesa aquí: la trampa clásica consistía en memorizar cientos de reactivos previos. Nadie memoriza cientos de preguntas que no van a volver a salir.
2. Preguntas que reaparecen entre años
El mismo Maciel —conocido como "el Profe Luis", y una de las voces que destapó las anomalías de 2026— señaló que algunas preguntas aparecían en distintas versiones aplicadas a lo largo de varios años, lo que beneficiaría a quien tuviera acceso a bancos de reactivos previos.
Hay que decirlo con todas sus letras: es un señalamiento, no un cotejo publicado. Nadie ha puesto sobre la mesa un documento verificable que compare reactivo por reactivo dos exámenes de años distintos, entre otras cosas porque la UNAM no publica sus exámenes anteriores: todo lo que circula con ese nombre son reconstrucciones de memoria hechas por cursos y academias.
3. No es nuevo: la misma promesa en 2017
En febrero de 2017, El Universal documentó una página de Facebook que vendía las supuestas respuestas del examen de la UNAM, prometía de "70 a 100 aciertos" con solo memorizarlas y las entregaba el sábado, un día antes de la aplicación. El argumento de venta, textual, era este: "muchas de estas respuestas se repetirán en tu examen".
Nueve años después el discurso no ha cambiado ni una palabra. Lo que cambió es el canal —de páginas de Facebook a grupos privados de Telegram— y el precio.
4. Lo que responde la UNAM
El 29 de mayo de 2026, en plena aplicación, la Universidad salió a desmentir las supuestas filtraciones: aseguró que cuenta con un amplio banco de reactivos que hace "prácticamente imposible repetir preguntas entre distintos turnos y fechas de aplicación", que el examen tenía monitoreo con inteligencia artificial y supervisión humana, y que ninguna persona externa tiene acceso legítimo al contenido del examen.
Conviene leer esa declaración con precisión quirúrgica, porque responde a una pregunta más estrecha de lo que parece. La UNAM habla de repetición entre turnos y fechas de un mismo proceso. No dice —ni ha dicho nunca— que un reactivo no pueda volver a usarse en otra convocatoria. Son dos afirmaciones distintas, y solo la primera está en el comunicado.
Lo que sí se repite siempre, y nadie lo niega
Aquí está la parte útil, la que puedes convertir en un plan de estudio esta misma semana. Aunque cambien los reactivos, hay cuatro cosas que llevan años sin moverse:
- El formato. 120 reactivos de opción múltiple y tres horas. Fue así en el presencial, fue así en línea y fue así en el examen de control de agosto, resuelto en tabletas sin conexión.
- Las materias por área. Nueve asignaturas para las áreas 1, 2 y 3, y una más para el área 4. Lo que cambia entre áreas es cuántos reactivos trae cada materia, no cuáles entran.
- El temario. Es el de la guía oficial de la DGAE, que se descarga gratis desde TU SITIO cuando pagas tu derecho a examen, y es el mismo mapa que usan quienes escriben los reactivos.
- Los temas de alta frecuencia. Dentro de cada materia hay contenidos que aparecen convocatoria tras convocatoria porque son los que mejor discriminan. No es magia: son los temas centrales del bachillerato.
Esa estabilidad es justo lo que hace útil un banco de preguntas de práctica. No porque contenga "las preguntas del examen", sino porque te obliga a resolver el mismo tipo de reactivo, sobre los mismos temas, en el mismo tiempo.
Los dos últimos exámenes fueron distintos. Esto fue lo que cambió.
Noviembre de 2025: el SUAyED fue el ensayo general
Mucha gente lo pasó por alto, pero el primer examen de licenciatura de la UNAM aplicado 100% en línea no fue el de 2026: fue el del SUAyED, del 5 al 9 de noviembre de 2025. Lo presentaron 25,905 aspirantes desde su casa, con Navegador Seguro (*Lockdown Browser*) —el mismo esquema que el IPN ya usaba— y un sistema híbrido de vigilancia: inteligencia artificial detectando movimientos, sonidos y miradas fuera de la pantalla, más revisión humana.
La UNAM lo calificó de "total éxito" y "sin ningún problema técnico en la plataforma". Los aspirantes contaron otra cosa: capturas de pantalla con "bloqueo del examen" y "acceso inhabilitado temporalmente por la institución", cancelaciones automáticas y exámenes anulados después de haberlos terminado. La Universidad respondió que la mayoría de los casos eran sospechas de conducta irregular, no fallas del sistema.
Visto desde agosto de 2026, ese examen fue el ensayo general del que vino después: mismo proveedor tecnológico, misma vigilancia con IA, mismas quejas. Y también la primera vez que un examen de la UNAM se aplicó repartido en varios días con turnos, que es exactamente la condición que después permitió el mercado de reactivos.
Mayo y junio de 2026: 19 días, decenas de turnos
El examen del sistema escolarizado lo presentaron 158,712 personas entre el 23 de mayo y el 10 de junio. Frente al esquema tradicional —dos días, todo el mundo sentado al mismo tiempo en una sede—, esto fue un cambio estructural: nunca antes habían estado activas tantas versiones del examen durante tantos días.
Y ahí está el punto que casi nadie explica bien: el problema de 2026 no fue solo la IA ni el ChatGPT abierto en la otra pantalla; fue el calendario. Un examen que se aplica durante 19 días con turnos escalonados es un examen que se va filtrando a sí mismo, sin importar qué tan grande sea el banco.
Sobre ese brinco, Eduardo Backhoff, especialista en evaluación educativa e integrante de la Comisión Técnica, puso tres explicaciones posibles sobre la mesa: que los aspirantes hubieran mejorado de forma extraordinaria, que hubiera habido fraude, o —esta es la que importa para este artículo— que el examen hubiera sido significativamente más sencillo. Es decir, la propia comisión admitió como hipótesis que el instrumento de 2026 no fuera equivalente al de años anteriores. Analizamos las tres con datos en ¿Trampa o mejor preparación? El brinco de los aciertos en la UNAM 2026.
Agosto de 2026: el examen de control, otra vez distinto
El desenlace lo estás viendo esta semana. La UNAM convocó a 58,783 aspirantes a un examen de control presencial, del 12 al 19 de agosto, en cuatro sedes: León, Oaxaca, Tijuana y la Ciudad de México. Al 13 de agosto seguían en el trámite 46,083. Mismo formato de 120 reactivos y tres horas, pero en tabletas sin conexión a internet, con supervisión presencial y solo lápiz y papel de apoyo. La prensa lo describió, con razón, como un examen nuevo con preguntas diferentes.
Los testimonios a la salida son la mejor prueba de que un banco distinto se nota. Diego, el primero en terminar en León, dijo: *"Son conocimientos que ya tenía, que ya sabía. Fue poco complicado"*, aunque reconoció que algunas preguntas diferían de las del examen en línea. Carlos, ese mismo día, dijo lo contrario: *"Yo sentí este examen más complicado que el anterior que hice"*.
Tres exámenes en diez meses —SUAyED, en línea y control— con tres condiciones de aplicación distintas. Quien estudió memorizando reactivos de años pasados llegó al de agosto sin nada que memorizar.
Lo que esto significa si vas a concursar en 2027
Nadie puede decirte hoy cómo será el examen de 2027 —la UNAM no ha anunciado el formato, y lo desglosamos en ¿El examen de la UNAM 2027 será presencial o en línea?—. Pero sobre el banco de reactivos sí hay tres cosas razonables que anticipar:
- Los reactivos de 2026 están quemados. Miles de preguntas circularon por grupos privados durante 19 días. Cualquier área de evaluación seria retira de circulación el material expuesto. Comprar "el banco filtrado del año pasado" es, en el mejor de los casos, estudiar con lo único que ya no va a salir.
- La presión va hacia más reactivos nuevos, no menos. Todo el escándalo empujó a la Universidad a demostrar que su instrumento es confiable. Eso se traduce en más versiones y más rotación, no en reciclar lo de siempre.
- Lo que no se puede quemar es el temario. El contenido evaluado sigue siendo el bachillerato. Ahí es donde conviene poner las horas.
Lo que circula en Facebook, WhatsApp y Telegram (y por qué no lo compres)
Si buscas "banco de reactivos UNAM" vas a encontrar, en este orden: cursos legítimos que venden simulacros propios, reconstrucciones de exámenes hechas de memoria, y grupos privados que ofrecen "el examen filtrado". Sobre los terceros, cuatro datos duros de este año:
- Es delito. La UNAM presentó una denuncia penal el 3 de julio de 2026 contra personas y empresas que vendieron servicios fraudulentos alrededor del examen.
- Te cancela el proceso. Cerca del 2% de los exámenes —unos 3,174— se anularon por conductas contrarias a la convocatoria.
- Casi todo es estafa. La propia Universidad alertó, el 29 de mayo, sobre la venta de respuestas falsas: PDFs con supuestas "respuestas filtradas" que no correspondían a ningún examen.
- Y aun cuando "funcionó", no sirvió. Los aciertos anómalos de 2026 no terminaron en un lugar seguro: terminaron en 58,783 citatorios para volver a presentar el examen en agosto, en cuatro sedes de todo el país, sin derecho a reprogramación.
El mercado de reactivos de 2026 no vendió lugares en la UNAM. Vendió boletos al examen de control.
Cómo se usa bien un banco de preguntas
Un banco sirve por una razón distinta a la que casi todos creen. No sirve para reconocer preguntas: sirve porque resolver preguntas es, en sí mismo, la forma más eficiente de estudiar. La práctica de recuperación —sacar la información de tu cabeza en lugar de releerla— es de las técnicas mejor documentadas que existen, y la desarrollamos en 5 técnicas de estudio que sí funcionan. El método, en corto:
- Diagnostica por materia. Resuelve un bloque corto de cada una de las nueve o diez asignaturas de tu área antes de armar cualquier plan. Vas a descubrir que tu problema no está donde creías.
- Practica por tema, no por examen completo. Los simulacros de 120 reactivos son para calibrar tiempo y aguante; el aprendizaje ocurre en bloques temáticos con retroalimentación inmediata.
- Revisa cada error hasta entenderlo. Un reactivo fallado que solo marcas en rojo no enseña nada. La pregunta correcta no es "cuál era la respuesta", sino "por qué me pareció buena la que elegí".
- Cronometra. Son 120 reactivos en 180 minutos: un minuto y medio por pregunta. Esa presión hay que entrenarla aparte.
- Repite lo que fallaste, no lo que dominas. Es la trampa clásica: se estudia lo que se disfruta. El banco sirve, sobre todo, para obligarte a volver a lo incómodo.
Un banco de preguntas que no depende de que se filtre nada
En UNIDIOR practicas con reactivos propios tipo examen para la UNAM —organizados por materia y por área, del 1 al 4—, simulacros de 120 preguntas con tiempo real y un tutor con IA que te explica cada error en vez de solo marcarlo. Nada de PDFs "filtrados": el temario de la guía oficial, resuelto pregunta por pregunta.
Ver el banco de preguntas UNAMLa conclusión honesta de todo esto cabe en dos líneas. Sí, los bancos de reactivos existen para reutilizar preguntas, y sí, es plausible que algunas reaparezcan entre convocatorias. Pero nadie te puede decir cuáles, la única gente que te lo promete te está cobrando por una mentira, y después de 2026 la UNAM tiene todos los incentivos del mundo para que el examen que presentes no se parezca al que se filtró. Lo único que sigue estando de tu lado es el temario.
Fuentes
- Excélsior — "Historia de un fraude: del examen blindado, al colapso en la UNAM": declaración de Ivonne Ramírez Wence sobre las cinco versiones por área y el turno, y cronología del proceso en línea.
- Infobae — "De ChatGPT a cámaras 360 grados: las trampas con las que aspirantes burlaron la IA del examen de admisión de la UNAM" (27-jul-2026): el mercado de reactivos entre turnos, el modelo de "reactivos gratis como anzuelo" y las fechas de aplicación del 23 de mayo al 10 de junio.
- Excélsior — "Venta de respuestas y suplantación manchan el examen de la UNAM": escalera de precios de 200 a 4,000 pesos, paquetes vendidos como exámenes anteriores y la cita de Luis Ángel Maciel sobre la memorización de cientos de preguntas.
- La Crónica de Hoy — "Así se ofertaron las trampas para el examen de la UNAM" (27-jul-2026): ayuda en tiempo real por ~1,500 pesos, suplantación por ~4,000 y venta de PDFs con supuestas preguntas filtradas.
- RÉCORD — "UNAM alerta por fraude con falsas respuestas del examen de admisión 2026" (29-may-2026): postura institucional sobre el banco de reactivos y la imposibilidad de repetir preguntas entre turnos y fechas.
- Guillermo Ortega — "Examen UNAM 2026: lo que revelan aspirantes y profesores": señalamiento de Luis Ángel Maciel Barrón sobre reactivos que aparecen en versiones de años distintos, y testimonios de aspirantes sobre la aplicación en línea.
- El Universal — "Venden en Facebook respuestas de examen de ingreso a la UNAM" (19-feb-2017): el antecedente de hace nueve años y la promesa textual de que "muchas de estas respuestas se repetirán en tu examen".
- Xataka México — "El examen en línea de la UNAM terminó cancelando a sus propios aspirantes": el examen del SUAyED del 5 al 9 de noviembre de 2025, 25,905 sustentantes, vigilancia híbrida y las quejas por bloqueos y cancelaciones.
- Expansión — "UNAM le copia al IPN y aplica por primera vez examen de licenciatura en línea para SUAyED 2025" (5-sep-2025): Navegador Seguro, requisitos técnicos y calendario del proceso de noviembre de 2025.
- CNN en Español — "Comienza examen de control a más de 46.000 aspirantes de la UNAM" (13-ago-2026): 58,783 convocados, 46,083 en trámite y los testimonios de Carlos y Fernando a la salida.
- El Financiero — "'Fue poco complicado': primer alumno en terminar el examen de control de la UNAM en León" (12-ago-2026): el testimonio de Diego y la mención de preguntas distintas a las del examen en línea.
- Serendipia — "Irregularidades en el examen de la UNAM: esto revelan los datos" y Univision/N+ — "UNAM bajo polémica": distribución de puntajes altos y las cifras de la Comisión Técnica (3.5% contra 16.3%, y 0.9% contra 5.5%).
- UNAM – Dirección General de Evaluación Educativa, Memoria UNAM 2014 y Memoria UNAM 2010: trabajo colegiado con académicos para enriquecer los bancos de reactivos y revisión técnica de cada pregunta.
- UNAM – DGAE, guías y materiales de estudio y Pruéb@te: la guía oficial se descarga desde TU SITIO con el pago de derechos a examen; Pruéb@te es la plataforma de autoevaluación desarrollada por la propia Universidad.
- Notas previas de esta serie: ¿Trampa o mejor preparación? El brinco de los aciertos, ¿El examen de la UNAM 2027 será presencial o en línea? y Ya presentaste el examen de control, ¿y ahora?.
Este artículo se escribió el 16 de agosto de 2026, con el examen de control a punto de aplicarse en la Ciudad de México. La afirmación de que reactivos idénticos reaparecen entre convocatorias es un señalamiento público de terceros, no un hecho documentado con un cotejo verificable: la UNAM no publica sus exámenes anteriores y sostiene lo contrario. Las cifras del mercado de venta de reactivos provienen de investigaciones periodísticas, no de la Universidad. Las fechas de la convocatoria de noviembre de 2026 son proyecciones de sitios especializados; la única fuente válida es la convocatoria oficial de la DGAE.